298. Siervos de Cristo Resucitado



Los Siervos de Cristo Resucitado fueron fundados por el P. Ronald Thomas A. Cortez Arellano en 1998 en Tarlac (Filipinas). El Instituto es monástico y su espiritualidad se centra en el misterio glorioso de la Resurrección de Jesucristo y de su amor revelado en la Cruz, camino de salvación. Bajo la consigna de San Benito, ora et labora, los Siervos se dedican a la alabanza divina en el monasterio y al trabajo manual para perfección personal y sostenimiento de la Comunidad en un ambiente de silencio y soledad.


La Comunidad regenta un orfanato para niños abandonados, donde éstos reciben formación cristiana y académica. En el año 2007 el Nuncio Apostólico entregó al monasterio las únicas reliquias de la Santa Cruz existentes en Filipinas. Por ello el monasterio se ha convertido en un centro nacional de peregrinación donde se ofrecen retiros y se organizan Ejercicios Espirituales.


Contemplativas de Cristo Resucitado

El P. Ronald ha fundado también las Esclavas de Cristo Resucitado (contemplativas y apostólicas, dedicadas especialmente al cuidado y educación de niños necesitados), las Oblatas de Cristo Resucitado (insertadas en ambientes pobres donde se dedican a la educación de niños) y las Hermanas Contemplativas de Cristo Resucitado (consagradas a la alabanza divina y la oración en clausura). Están presentes en Filipinas.


297. Misioneros Eucarísticos Marianos Bajo el Signo de la Cruz

*
. Comunidad con rama masculina y femenina.
. Nacida en la Prelatura de Cancún Chetumal (México).
. No hemos podido obtener más información.
. Si alguien conoce datos precisos, puede dejarlos en los comentarios a esta entrada. Gracias.



* Misioneros Eucarísticos Marianos Bajo el Signo de la Cruz
Parroquia de San José
Av. Chac Mool, SM. 100. Mz. 52,
Lote 1, entre calle 119 y 30.
CP 77502, Cancún
Quintana Roo (México)
Tel: (998) 888 76 67

296. Hermanas Obreras Catequistas de Jesús Sacramentado



Las Hermanas Obreras Catequistas de Jesús Sacramentado son un Instituto Religioso de Derecho Diocesano, fundado por Mons. Aníbal Verdaguer y la Madre Teresa Carrillo el 15 de agosto de 1937 en la Diócesis de Mendoza (Argentina). El Instituto es de vida semicontemplativa, dedicando las Hermanas fuertes momentos de oración ante Jesús Sacramentado, su fuente y manantial de vida. El amor dado y recibido en la oración y adoración es transmitido a los demás a través de la catequesis fundada en la promoción del culto eucarístico: "Las Hermanas irán por todo el mundo de dos en dos anunciando el Catecismo" (Mons. Verdaguer). Anuncian el Evangelio a los más pequeños y pobres, a través de la catequesis parroquial, en los colegios, en los hogares de ancianos y de niños y niñas necesitados. Están presentes en Argentina, Paraguay y Chile.

Email:


Casa Madre
Av. Perito P. Moreno, 449
Godoy Cruz 5501
Mendoza (Argentina)
Tel: (0261) 4222614

295. Franciscanos en la Providencia de Dios




La Fraternidad San Francisco de Asís en la Providencia de Dios es un Instituto Religioso de Derecho Diocesano fundado por Fray Francisco Angeli Belotti en 1993 (Brasil). El Instituto tiene por finalidad estar al servicio de los pobres y necesitados, siguiendo la espiritualidad franciscana, con simplicidad y alegría. Su carisma consiste en perpetuar el abrazo de San Francisco al hermano leproso de hoy en día, esto es, abrazar a aquellos que el mundo de hoy rechaza: enfermos, alcohólicos, drogadictos, personas con deficiencias mentales, pobres, esclavos de la prostitución…


Inspirados en la vida de Jesús, los Hermanos anuncian la buena noticia del Evangelio, curan y alimentan a los necesitados, y se retiran para a orar con Jesús a solas. La contemplación es fundamental en la vida de la Comunidad, y sin ella nada tiene sentido. En el interior de sus conventos, los Hermanos se dedican a la oración personal, el rezo del Oficio Divino, el trabajo manual y el ejercicio de las virtudes en la vida fraterna.


Los Hermanos realizan su misión pastoral en comunidades terapéuticas y ambulatorios, en hospitales, orfanatos y comedores para pobres. A ello se suman los apostolados tradicionales de la vida espiritual: administración de sacramentos, dirección espiritual, organización de retiros, misiones populares… Están presentes en Brasil y con una misión en Haití. Desde hace poco, se han unido a la Fraternidad un grupo de jóvenes mujeres que han iniciado la rama femenina.



294. Mercedarias Descalzas



Las Mercedarias Descalzas son una Orden de vida contemplativa que tuvo su origen en el siglo de oro de las Reformas de las comunidades religiosas en España. En la Orden de la Merced, fundada por San Pedro Nolasco (1180-1245), destacó la figura del Venerable Fray Juan Bautista del Santísimo Sacramento, reformador y fundador de la Descalced Mercedaria. Fray Juan Bautista vivía una vida entregada por entero a la oración y al ejercicio de las virtudes, lo que fructificaba en su apostolado redentor entre las almas. Sin embargo, veía la decadencia de su Orden y anhelaba una reforma al modo de la que habían llevado a cabo Franciscanos, Carmelitas, Trinitarios y Agustinos: "Son muchos los Religiosos de la Merced que, bajo el pretexto de encontrar mayor perfección en el sendero de la virtud, cambian su hábito por el de otras Órdenes ya reformadas. ¿No podrían remediarse estas mudanzas si, al fin, se llevase a cabo una auténtica Reforma dentro de la Orden de la Merced?". El deseo de Fray Juan Bautista era ver su Orden restituida a la estrechez de su principio y perfección en que la impuso su glorioso Fundador San Pedro Nolasco. El 8 de mayo de 1603, en la capilla de Nuestra Señora de los Remedios de Madrid, tomaban el nuevo hábito reformado seis Mercedarios, sembrando así el inicio de la que será una nueva Orden en la Iglesia. Fray Juan Bautista fallecía el 5 de octubre de 1616.

Beata Mariana de Jesús

De la mano de la Descalced Mercedaria de los frailes, numerosas mujeres habían solicitado vivir este mismo espíritu de vida centrada en Dios, con mayor pobreza y penitencia, destacando entre ellas la Beata Mariana de Jesús (1565-1624). Estas mujeres eran llamadas “beatas”, vestían el hábito reformado y profesaban votos privados, viviendo en sus propias casas. Siguiendo las directrices del Santo Concilio Tridentino se constituyeron en comunidad religiosa de clausura. El primero de sus monasterios fue el de Lora del Río, fundado el 8 de junio de 1617. A éste le siguieron diversas fundaciones que llegaron a extenderse por los territorios americanos del Imperio Español y por Italia. Las fuerzas anticlericales suprimieron varios de los monasterios durante el s. XIX, quedando en la actualidad cinco monasterios en España y uno en la India, fundado en 1997.

Mercedarias Descalzas de Arcos de la Frontera

Las monjas Mercedarias Descalzas se rigen por la Regla de San Agustín y por Constituciones propias que recogen el espíritu de la Reforma centrado en la vida sencilla toda para Dios, orientada a la finalidad redentora de la liberación de la esclavitud del pecado al que tantos hombres se encuentran sometidos. Siguiendo la norma de Santa Teresa, el número máximo de monjas por monasterio es de 21.

Mercedarias Descalzas de Santiago de Compostela

Urgidas por el grito de Cristo en la Cruz: “Tengo sed”; y su ardiente plegaria de que todos sean uno, se consagran a Dios en una vida contemplativa y fraterna para que el Espíritu las recree a imagen y semejanza de la humanidad de Cristo y las convierta en presencia orante, eclesial, que testimonie el gozo de la vida en Cristo, como el don incomparable mediante el cual Dios quiere enriquecer y colmar de bien a las criaturas. Llamadas por Dios, a ejemplo de Santa María, las Mercedarias Descalzas están constantemente postradas a los pies de Jesús escuchando su Palabra, al tiempo que interceden por las necesidades ajenas y las hacen propias.

Para vivir su carisma, las Mercedarias Descalzas:


- Emiten votos solemnes de castidad, pobreza, obediencia y clausura, asociándose de este modo al compromiso Redentor de la Orden en favor de los hermanos cautivos y esclavos. La clausura es un modo particular de estar con el Señor, de entrega amorosa al único Absoluto y a lo único necesario. En el reducido espacio de la clausura, el silencio no es ausencia de palabras como si nada tuvieran que comunicar; es un silencio orante que acoge la Palabra, que busca la verdad más profunda de sí misma y se da feliz a los demás para compartir con amor entrañable lo mejor de sí́.


- Impulsan la Obra Redentora de la Orden:

a) Mediante una vida fraterna y claustral, de oración, trabajo y alegre sacrificio. La fraternidad es el ámbito privilegiado en el que viven el seguimiento de Jesús, y en donde descubren que el camino del Evangelio, vivido en radical desprendimiento, se convierte gratuita y misteriosamente en vida compartida.

b) Celebrando diaria y gozosamente la Santa Eucaristía y el Oficio Divino, unidas de esta forma a Cristo Redentor, participando de su alabanza a la Trinidad Santa. La oración es el corazón de sus vidas, su respiración, su ritmo, su oficio en la Iglesia. Cada día su oración hace memoria y celebra la acción de Dios en favor de los hombres.

c) Practicando abnegadamente la caridad en soledad y silencio, acogen en su corazón los gritos dolorosos de sus hermanos por cualquier injusta situación en que se encuentren.

d) Imitando a Santa María, la Madre de Jesús, inspiradora de la gran obra de caridad llevada a cabo por la Orden a través de los siglos. María se propone como modelo para todo cuanto es esencial en el ser y actuar de la Orden: la oración y la contemplación, la fraternidad y el servicio en medio del pueblo. María adquirió la capacidad contemplativa porque se convirtió en morada de la Trinidad. Ella envuelve y transfigura su existencia conforme a las cualidades del Amor: pureza de corazón y adhesión total a Dios.


El trabajo manual después de la oración ocupa un lugar fundamental en sus vidas. El trabajo remunerado es fuente de ingresos y signo de pobreza, de ganarse el pan cotidiano con él. Cada monasterio puede estar especializado en uno o varios trabajos como lavado y planchado de ornamentos litúrgicos, confección de mantelerías, bordados, venta de productos de la huerta monástica, etc.


Mercedarias Descalzas de Santiago de Compostela,
Monasterio de la Encarnación



La fundación de este monasterio se debe a Don Andrés Girón, Arzobispo de Santiago de Compostela entre 1669 y 1680. Habiendo conocido a las Mercedarias de Toro, quiso contar con su presencia en la ciudad del Apóstol. El 15 de abril de 1673 se bendice y coloca la primera piedra del monasterio actual, terminándose la obra por completo en 1720. Las fundadoras vinieron del monasterio de Toro, estando a la cabeza del grupo la Venerable Mariana del Niño Jesús.


- Mercedarias Descalzas
Monasterio de la Encarnación
Tránsito de la Merced, 1
15703 Santiago de Compostela
A Coruña
Te. 981 58 76 60

- Mercedarias Descalzas
Monasterio de la Purísima Concepción
Plaza de San Juan, 1
49800 Toro
Zamora
Tel. 980 69 06 54

- Mercedarias Descalzas 
Monasterio del Corpus Christi
Plaza de la Botica, 2
11630 Arcos de la Frontera
Cádiz
Tel. 956 70 04 70

- Mercedarias Descalzas
Monasterio de la Encarnación
Plaza de la Encarnación, 2
41640 Osuna
Sevilla
Tel. 954 81 11 21

- Mercedarias Descalzas
Monasterio de San Andrés
Compañía, 1 
41620 Marchena
Sevilla
Tel. 954 84 38 38

293. Orden del Císter



San Roberto de Molesmes recibe
a San Bernardo en la Orden

+ Orden Cisterciense de la Común Observancia (O.Cist)

La Orden del Císter tiene su origen en la fundación de la Abadía de Citeaux (Francia) en 1098 por San Roberto de Molesmes, con la colaboración de San Alberico y San Esteban Harding. El Santo Fundador y sus compañeros deseaban llevar a cabo una reforma del monacato benedictino que consideraban alejado del auténtico espíritu de San Benito, a tenor del género de vida relajado y mundano que se había instalado en tantas abadías benedictinas. Contribuyó a su desarrollo y expansión San Bernardo de Claraval (1090-1153), considerado el maestro espiritual de la Orden. En 1132 se funda el primer monasterio de monjas Cistercienses en Tart-l´Ábbaye (Francia). La restauración de la Regla Benedictina llevada a cabo por la Orden del Císter se centraba en el ascetismo monástico apoyado por el silencio y la soledad, el rigor litúrgico pues para cantar las alabanzas del Señor vinieron los monjes al monasterio, y el trabajo manual al que tanta importancia concedió San Benito y cuyo abandono es sintomático de la relajación del monacato.


San Bernardo imprimió un fuerte fervor mariano en la Orden

Gran novedad en la Orden del Císter fue el vínculo que unía en la observancia de la Regla y la caridad las diferentes abadías. Entre 1114 y 1118, el Abad de Citeaux, San Esteban Harding, redactó la Carta de Caridad que es el texto constitucional de la Orden. Este texto instauraba una disciplina uniforme en el conjunto de las abadías. Cada abadía, aun conservando una gran autonomía, dependía de una abadía madre: la que la fundó o aquella a la que estuviese vinculada. Establecía a su vez la figura del Abad Visitador y un Capítulo General de la Orden, supremo órgano moderador de la misma.


Ruinas del Monasterio de Moreruela (Zamora)

Con la Desamortización de Mendizábal de 1835, desaparecieron en España todos los monasterios cistercienses masculinos, quedando los de las monjas Cistercienses bajo la jurisdicción de los obispos. A finales del s. XIX comienza la restauración de los Cistercienses de la Común Observancia en España; no obstante son pocos los monasterios restaurados. Actualmente existen 2 monasterios masculinos. Los monasterios femeninos son 18.

En España existen a día de hoy dos Congregaciones de la O.Cist:


Comunidad del Monasterio de San Andrés de Arroyo (Palencia)

* Congregación de San Bernardo de Castilla (femenina):
- Monasterio de Nuestra Señora de Alconada en Ampudia de Campos (Palencia).
- Monasterio de San Quirce y Santa Julita en Valladolid (Valladolid).
- Monasterio de Nuestra Señora de la Piedad Bernarda en Madrid (Madrid).
- Monasterio del Santísimo Sacramento en Boadilla del Monte (Madrid).
- Monasterio de San Vicente el Real en Segovia (Segovia).
- Monasterio de Santa María de Barria en Oyón (Álava).


Monjes de Santa María de Poblet

* Congregación de Aragón:

. Monasterios masculinos:


. Monasterios femeninos:


+ Orden Cisterciense de la Estricta Observancia (OCSO): Trapenses

La Orden Cisterciense de la Estricta Observancia nace como una vuelta a los orígenes del Císter. Su promotor fue Dom Armand Jean le Bouthillier de Rancé, que lideró la vuelta a la primitiva observancia en el Monasterio de la Trapa (Francia) en 1664. Permaneció como una rama reformada de la Orden hasta su independencia concedida por León XIII en 1893. La nueva Orden se basaba en la Carta de Caridad y en las tradiciones cistercienses interpretadas por el Abad de Rancé. En 1902, León XIII les impuso el nombre de Orden de Cistercienses Reformados o de la Estricta Observancia. A raíz de la Desamortización de Mendizábal de 1835 que confiscó los bienes de las Órdenes monásticas y las suprimió, los monasterios Cistercienses de la Común Observancia de España quedaron abandonados. En el último cuarto del s. XIX comenzó la restauración de la vida monástica en España. Los Cistercienses de la Estricta Observancia con renovado impulso consiguieron a lo largo del s. XX recuperar algunos de los antiguos monasterios que habían sido de los Cistercienses de la Común Observancia y de los Benedictinos. A día de hoy, la inmensa mayoría de los monasterios masculinos de Cistercienses en España son de la Estricta Observancia (Trapenses).


Comunidad del Monasterio de San Pedro de Cardeña (Burgos)

* Monasterios masculinos de la Orden en España:

- Monasterio de Santa María de Viaceli (Cantabria).
- Monasterio de Monte Sión (Toledo).

* Monasterios femeninos de la Orden en España: Al llegar los Trapenses a España durante el s. XIX, algunos monasterios de monjas Cistercienses pasaron a la Estricta Observancia; otros son de nueva fundación. La primera “Trapa femenina” española fue la de Santa María de San José en Alloz (Navarra).

- Monasterio de Santa María Gratia Dei en Benaguacil (Valencia).
- Monasterio de Santa María la Real en Arévalo (Ávila).
- Monasterio de Nuestra Señora de la Paz en La Palma (Murcia).


Comunidad del Monasterio de Villamayor de los Montes (Burgos)

* Congregación Cisterciense de San Bernardo de España o de las Huelgas Reales (femenina): Esta Congregación de la OCSO nace en 1994 con la integración de aquellos monasterios de monjas que si bien históricamente pertenecían a la Orden Cisterciense de la Común Observancia, habían iniciado un progresivo acercamiento y vinculación espiritual con la OCSO, promovido por el hecho de la práctica inexistencia de monjes O.Cist en España. Tras el proceso pertinente, los monasterios aglutinados en la Congregación de San Bernardo se integraron de manera definitiva en la OCSO.

- Monasterio de San Miguel de las Dueñas en San Miguel de las Dueñas (León).
- Monasterio de San Clemente en Toledo (Toledo).
- Monasterio de Santa María la Real en Villamayor de los Montes (Burgos).
- Monasterio de S. Joaquín y Sta. Ana en Valladolid (Valladolid).
- Monasterio de Sta. María la Real en Gradefes (León).
- Monasterio de Santa María de Jesús en Salamanca (Salamanca).
- Monasterio de la Encarnación en Talavera de la Reina (Toledo).
- Monasterio de la Encarnación en Córdoba (Córdoba).
- Monasterio de la Purísima Concepción en Villarrobledo (Albacete).
- Monasterio de la Purísima Concepción en Córdoba (Córdoba).
- Monasterio de San Ildefonso en Teror (Gran Canaria).
- Monasterio de Ntra. Sra. del Río y San José en Liérganes (Cantabria).
- Monasterio de la Santísima Trinidad en Breña Alta (Tenerife).
- Monasterio de las Calatravas en Burgos (Burgos).


Comunidad del monasterio de San Bernardo (Burgos)

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Es preciso recordar que tras la reforma del Císter y de la Trapa se encontraban verdaderas situaciones de necesidad, que obligaron en conciencia, bien a San Roberto de Molesmes o al Abad de Rancé, a comenzar de nuevo tras los pasos del Evangelio de Jesús y la Regla de San Benito. Por ejemplo, en el contexto histórico de San Roberto, los monasterios benedictinos se habían convertido en auténticos latifundios agrícolas, donde los abades actuaban como señores feudales, despreocupándose de la comunidad monástica que en muchos casos vivía alejada del primitivo fervor y observancia. San Roberto quiso retomar a la primitiva pobreza, la alabanza divina (abandonada en algunos monasterios) y el trabajo manual (abandonado por algunos benedictinos en pos de un más que sospechoso trabajo intelectual que se resolvía a efectos prácticos en holgazanería, con lo que los monjes no vivían de su trabajo sino de las rentas del monasterio).

Tristemente, con el transcurso del tiempo, la Orden del Císter volvió a caer en el mismo error, siendo escandaloso el hecho de que por abades cistercienses se encontrasen miembros de la nobleza y del alto clero que ni siquiera residían en los monasterios, pero que por dicho cargo recibían cuantiosas sumas de dinero. El Abad de Rancé quiso de nuevo retornar a la pobreza y simplicidad de vida del monje. A día de hoy, gracias a Dios, estas intromisiones del mundo en los monasterios no se dan con tanta virulencia, y tantos los Cistercienses de la Común Observancia como los Cistercienses de la Estricta Observancia viven su vida monástica centrada en la búsqueda de la unión con Dios a través de la oración litúrgica y personal, de la Lectio Divina y del trabajo manual, siguiendo el camino trazado por San Benito en su Regla.


Comunidad del Monasterio de Santa María de Huerta (Soria)

Conocer el monasterio para elegir la comunidad adecuada

Ahora bien, la observancia y las costumbres varían de un monasterio a otro. No es lo mismo ingresar en un monasterio que en otro aunque sean de la misma Orden. Lo prudente y aconsejable es visitar in situ varios monasterios para comprobar cómo transcurre en ellos la vida y verificar qué espíritu es con el que el vocacionado se siente más identificado. Y en nuestra opinión, lo más importante es el componente humano de dichos monasterios: sus monjes y monjas. Es necesario conocer a la comunidad monástica para intuir qué clases de relaciones fraternas basadas en la caridad se dan entre sus miembros. Y como en todas partes, en los monasterios hay de todo.

La espiritualidad del Císter


Madre de los Cistercienses

La Orden del Císter surgió como un intento de recuperar la vida benedictina en su naturalidad y sencillez originales, encarnando la Regla de San Benito en su pureza e integridad, en su rectitud y en su verdad. La vida cisterciense implica vida de desierto, ciudad y escuela. En cuanto desierto, el monasterio es un espacio de soledad, un lugar ascético, de combate espiritual y purificación, de vacío y silenciamiento interiores, que pretende abrir el alma a la escucha de la Palabra de Dios.


En tanto que ciudad expresa la dimensión comunitaria de la vida cisterciense como cristalización de la comunidad cristiana ideal: una comunidad mística de creyentes transformados en Cristo por la asimilación a la Palabra y unidos entre sí por el amor ordenado y la concordia.

"La Divina Providencia, por una gracia admirable, dispuso que en estos desiertos en que habitamos tengamos la quietud de la soledad sin carecer, no obstante, del consuelo de una agradable y santa compañía. Cada uno puede sentarse solitario y callar, ya que nadie le dirige la palabra; por otra parte, no puede decir: 'pobre del que está solo, porque no tiene a nadie que lo reanime ni lo levante si cae'. Vivimos rodeados de muchas personas, y a pesar de ello no estamos en medio del tumulto, vivimos como en una ciudad y, sin embargo, ningún ruido nos impide oír la voz del que clama en el desierto, con tal que guardemos el silencio interior tanto como el exterior". (Beato Guerrico O.Cist)


San Benito considera su monasterio como una escuela y un taller espiritual: la idea del monasterio como una escuela en la que Cristo es el Maestro. La escuela monástica ofrece una enseñanza existencial, espiritual, integral, impartida por la escucha de la Palabra de Dios, que enseña el camino de los mandamientos por el que los monjes corren, como dice la Regla, con el corazón dilatado. En definitiva, el objetivo de la vocación cisterciense consiste en buscar a Dios en una vida de sencillez, en la escucha de su Palabra, en oración personal y litúrgica y en el trabajo manual, todo ello en un marco de soledad y silencio, y gozosa compañía de hermanos.


Monjas de las Huelgas Reales de Burgos

Todos estos monasterios disponen de hospedería monástica, donde pasar unos días de retiro con la posibilidad de asistir a los oficios litúrgicos de la Comunidad.

* Orden Cisterciense de la Común Observancia- O.Cist (web)

292. Terciarias Franciscanas del Tránsito y Asunción de Nuestra Señora



Las Terciarias Franciscanas del Tránsito y Asunción de Nuestra Señora (Hermanas del Pozo Santo) son un Instituto Religioso de Derecho Diocesano, desde 1946, que tiene su origen en el s. XVII en la labor de dos mujeres de la Tercera Orden Franciscana, las Venerables Madre Marta de Jesús Carrillo (1590-1669) y Madre Beatriz Jerónima de la Concepción (1608-1696). Durante siglos, el Beaterio de Terciarias Franciscanas se distinguió por la santidad de sus Religiosas y el amor con el que trataban a los enfermos y desahuciados. Este antiguo Beaterio, hoy Instituto aprobado en la Archidiócesis de Sevilla, se ha mantenido casi inalterable hasta nuestros días, teniendo por carisma socorrer a pobres mujeres desamparadas, impedidas o incurables, asistiéndolas en su enfermedad y ayudándolas a bien morir.


El fundamento de la vida y de la legislación del Instituto es el Santo Evangelio de Jesucristo vivido según la Santa Regla de la Tercera Orden de San Francisco. Actualmente, las Terciarias siguen presentes en el Hospital del Pozo Santo de Sevilla, fundado por la Venerables Madres en 1666. Ambas están en proceso de beatificación.



291. Frailes de Emaús



Los Frailes de Emaús son una Asociación Pública de Fieles fundada por los PP. José Anchieta Varela y Luiz Carlos Rodrigues en 1996 (Brasil). El carisma de la Comunidad nace del pasaje evangélico de los discípulos de Emaús (Lc 24,13-35). Así como los discípulos reconocieron al Señor Jesús en la fracción del pan, los Frailes de Emaús lo reconocen y contemplan en el Sacramento de su Amor. Inflamados del amor divino, anuncian a Jesús entre los hombres para que le tributen este homenaje de amor y adoración por su Presencia eucarística. Inspirados en San Francisco de Asís, los Frailes viven de manera sencilla y alegre su consagración a Dios en medio de su pueblo. Oración, fraternidad y apostolado son los tres pilares de su forma de vida. En cuanto al apostolado, sirven a la Iglesia en aquello que ésta les pida: servicio pastoral en parroquias, misiones ad gentes, formación de laicos, organización de retiros, capellanías de monjas…


* Frailes de Emaús (web)

290. Misioneras de Cristo Resucitado



Las Misioneras de Cristo Resucitado fueron fundadas por la Madre Bertha López Chávez en 1996 en Guadalajara (México). La Madre Bertha llevaba años atendiendo a los enfermos de Sida, recogiéndolos de las calles y dándoles el consuelo y el amor de Dios para que no muriesen solos. Sintiendo que el Señor le pide la compañía de hermanas, funda este Instituto que tiene por carisma promover y reintegrar la dignidad de la persona humana para llevarla a un encuentro con la Vida, con la fuerza del Evangelio de Cristo Resucitado. Años más tarde fundó la rama masculina de los Misioneros de Cristo Resucitado.


Las Misioneras atienden a los hombres y mujeres desesperanzados, golpeados por la cultura de la muerte, especialmente a los que se encuentran en absoluto abandono y extrema pobreza, dando atención a los enfermos de Sida, drogadictos, prostitutas, niños repudiados y ancianos desvalidos. El Instituto está presente en México.


Las Misioneras acudieron con prontitud a Haití tras el terremoto


289. Misioneras de la Esperanza



“Sólo hay que ir porque el Amor de quien
me ama en el pobre me llama”

Las Misioneras de la Esperanza son un Instituto Religioso de Derecho Diocesano fundado por el P. Álvaro de Jesús Puerta en 1993 (Colombia). El carisma de la Comunidad consiste en servir a los pobres de las zonas marginales de las grandes ciudades del mundo. En medio de la gente quieren ser sacramento de esperanza sensible y visible, caminando al encuentro de los desesperanzados y abrazándolos y conviviendo con ellos para que sepan que Dios los ama y los quiere artífices de su futuro. Regentan comedores para niños, centros de atención a mujeres embarazadas en situación de desamparo, visitan a los enfermos, colaboran en la pastoral parroquial, etc. Las Misioneras están presentes en Colombia, Perú y Panamá. El P. Álvaro recientemente ha dado inicio a la rama masculina de Misioneros de la Esperanza.


288. Reparadoras de la Virgen de los Dolores



Las Hermanas Reparadoras de la Virgen de los Dolores son una Asociación Pública de Fieles erigida en 1994 por el Cardenal Arzobispo de Madrid Don Ángel Suquía. Forman parte de la Obra de la Virgen de El Escorial en Prado Nuevo (Madrid). Las Reparadoras tienen como fin principal su propia santificación mediante el servicio a los necesitados, viendo en ellos a Cristo Redentor, viviendo los Consejos Evangélicos y dando a sus vidas un sentido reparador ante las ofensas cometidas contra Cristo y su Madre Santísima. Este carisma de servicio se realiza en las residencias de ancianos que la “Fundación Virgen de los Dolores” tiene en diversas provincias de España. En virtud de esta vocación y misión, las Hermanas Reparadoras prodigan a los necesitados, en todas las dimensiones de su persona, una esmerada atención. Les ofrecen los auxilios necesarios para su cuidado corporal y espiritual, escuchándoles con paciencia, consolándoles en sus penas, repartiéndoles alegría... les hacen presente la caridad de Cristo y les ayudan a mantener la ilusión de vivir. Están presentes en España.


287. Fraternidad Hermanos de la Paz



La Fraternidad Hermanos de la Paz es una Asociación Pública de Fieles que tiene su origen en la búsqueda de una mayor radicalidad en la forma de vivir el carisma franciscano por parte del entonces Hermano, y hoy sacerdote, Fray Heraldo Beltrán Candia, en 1998 (Colombia). En el medio rural, junto a los campesinos y compartiendo sus vidas, Fray Heraldo recibe la compañía de otros Hermanos que constituyen el nacimiento de los Frailes de la Paz. También se les unen seglares que comparten el mismo espíritu de atención a los pobres bajo la tutela espiritual de San Francisco de Asís.


“Vivir la fraternidad al servicio de los más pobres, siendo signos e instrumentos de paz en la construcción del Reino de Dios”.

Buscando una mayor radicalidad y servicio a la Iglesia en los necesitados, la comunidad de frailes se establece en Pilaló (Ecuador), quedando los seglares asociados asumiendo la obra de servicio a los pobres en Colombia. Los frailes unen a la profesión de los tres Consejos Evangélicos, un cuarto voto de opción preferencial por los pobres. Su estilo de vida se caracteriza por la oración, la fraternidad, la entrega, el servicio y el sacrificio que conlleva anunciar el Reino de Dios en ambientes marcados por la necesidad material pero también espiritual.


El apostolado de los Hermanos de la Paz se desarrolla sirviendo a los más pobres en comunidades necesitadas, territorios de misión y en aquellos lugares donde se haga necesaria su presencia. También asumen el ministerio parroquial como una expresión del servicio a la Iglesia, buscando construir verdaderas comunidades parroquiales fraternas y animadas por la caridad. Están presentes en Colombia y Ecuador.